Secretos íntimosEnviado por María Paz Rojas Gómez el 25/07/2007 a las 06:54 PM
Este es el segundo largometraje del cineasta Todd Field, y viene precedido por el memorable En el dormitorio (2001), esa singular exploración moral en el mundo de las clases medias-altas de Estados Unidos. Field tenía ya un considerable prestigio como actor y cortometrajista antes de debutar en grande, a pesar de que su estilo visual, ligeramente descentrado en sus encuadres y extraño en sus transiciones, delata un origen que no es del cine ni de la televisión, sino, más probablemente, de la plástica americana. Field se toma su tiempo en armar la historia, situada en un suburbio de Massachusetts. Un informativo anuncia que, tras dos años de prisión, un molestador de niños ha sido puesto en libertad. En un pequeño parque infantil, tres mujeres casadas admiran a un vecino, Brad Adamson (Patrick Wilson), que pasea con su hijo. Otra mujer, Sarah Pierce (Kate Winslet), las observa a ellas, en la posición de una antropóloga aficionada. En las noches, Brad va a admirar a los skaters adolescentes, o a jugar fútbol con sus ex compañeros policías. Y por encima de todos, un narrador flemático describe las frustraciones de este mundillo de gente próspera, que se mira, se admira y se vigila. Con ganas de provocar a las señoras, Sarah propone un pequeño juego erótico a Brad: apenas un abrazo. Por supuesto, este acto desata las incandescencias contenidas de ambos, y Brad comienza a preguntarse por qué Sarah le resulta más atractiva que su espléndida e inteligente esposa, Cathy (Jennifer Connelly), mientras Sarah confirma a través de Brad el naufragio de su matrimonio con el empresario Richard (Gregg Edelman). En el momento en que esta historia adquiere la densidad de la culpa dividida, se entrecruzan otras dos: la del ex convicto y molestador de menores, Ronald McGorvey (Jackie Earle Haley), que se presenta en la piscina comunitaria causando el pánico de las familias y una febril retirada de los niños del agua, en una de las escenas más perturbadoras de la cinta; y la del ex policía Larry (Noah Emmerich), que lidera la lucha para que el cuasi-pedófilo sea expulsado de la ciudad. Contra todo lo previsible, Ronald y Larry se convierten en los personajes más lúcidos y dolorosos de la película, y sus pesadillas de niños grandes, de adultos que no logran serlo, se conectan secretamente con las perturbaciones de esos otros no-adultos que son Brad y Sarah, y varios de quienes los rodean. El infantilismo parece manufacturar aquí, como En el dormitorio, la tiniebla de la clase media norteamericana Mucho de lo que ocurre en Secretos íntimos resulta sorprendente, pero no porque falte información, sino porque Todd Field se empeña en llevar a sus personajes hasta sus últimas consecuencias, sin prisa y muchas veces sin asomo de compasión. El relato que comienza con un tono irónico progresa hacia matices cada vez más sombríos y desesperados, donde ya no hay adultos ni niños, sino sólo náufragos. Una película tan difícil de tragar como de olvidar. LITTLE CHILDREN DIRECCIÓN: Todd Field CON: Kate Winslet, Patrick Wilson, Jennifer Connelly, Jackie Earle Haley. DURACIÓN: 137 minutos Ascanio Cavallo. Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS
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